

separar la ropa
Separa las prendas en función de la suciedad: ropa muy manchada y ropa poco manchada. Lava por separado las prendas blancas y de colores claros, de las prendas de colores vivos u oscuros.
leer cuidadosamente las etiquetas de la ropa
Para ver qué temperatura máxima y qué tipo de lavado admite la prenda (a mano o a máquina).
escoger el ciclo de lavado y las temperatures adecuadas
La temperatura, el ciclo de lavado y el centrifugado varían en función de la composición de las prendas. Los tejidos naturales como el algodón tienden a encoger al lavarlos a demasiada temperatura y se deforman al centrifugar. Sugerimos tratar las manchas localmente y evitar dejar remojar las prendas en detergente.
dosificar correctamente el detergente
La sobredosificación puede dañar la ropa, perjudica al medio ambiente y, además, una mala disolución del detergente puede provocar manchas en la ropa. No llenar excesivamente la lavadora: el exceso de carga puede provocar que la ropa no quede suficientemente limpia. De forma general te sugerimos usar detergentes naturales como jabón neutro para respetar la sensibilidad de la piel de tu bebé.
escoger el metodo de secado
El centrifugado y la exposición directa al sol durante el secado tienden a dañar la ropa. Tras el lavado a máquina conviene tender de inmediato ya que dejar la ropa mucho rato en la lavadora puede provocar mal olor en las prendas.
planchar la ropa
Empezar a planchar con la temperatura más baja. Planchar la ropa ligeramente húmeda y al revés en el caso de colores oscuros o de prendas con estampados.
cuida la ropa de tu bebé
En esta sección, te damos consejos sobre los pasos a seguir para conseguir un lavado perfecto respetando los símbolos de lavado. Asi la ropa de tu bebé durará más tiempo.